MONIKA PATUSZYNSKA. “The Waste Land”

El Pasado día 23 de marzo, pudimos ver finalmente la obra realizada en Talavera por la Monika Patuszynska, durante su residencia artística en nuestra Escuela de Arte.

Las obras que se exponen están realizadas en porcelana, por colada, como es habitual en su trabajo, a partir de moldes de escayola de Talavera y Puente del Arzobispo.

Alguno de los moldes que ha utilizado como punto de partida de su trabajo,  proceden de talleres cerrados desde hace tiempo, y que muestran el paso del tiempo. Esto imprime un valor añadido a sus obras y las enlaza con el lugar en el que han sido realizadas.

Monika nos muestra dos series muy diferenciadas, una de ellas con sus clásicas formas irregulares, partiendo de los moldes  previamente seleccionados durante sus visitas a diferentes talleres de nuestro entorno, que posteriormente ha manipulado, y recompuesto, para crear unas nuevas obras con un fuerte carácter expresivo, tanto en su concepto, formas, texturas y color.

Estos moldes, se van apilando para crear nuevas formas, de una sola pieza, o para reproducir diferentes partes, que una vez cocidas se unirán para formar nuevas piezas, lo que le  permite variar tanto su tamaño como sus perfiles.

Algunas de las obras que se muestran, están tratadas con engobe de un color poco habitual en cerámica, como es el rosa, mas asociado a las producciones de las grandes fabricas de porcelana del S. XIX.  Este controvertido color, está perfectamente integrado en el trabajo de Monika y refleja la impresión que este color le ha transmitido durante su estancia en Talavera.

La otra serie, esta relacionada con el paso del tiempo, donde a partir de pequeños moldes con relieve, olvidados en talleres ya cerrados, sobre los que se ha acumulado el polvo depositado con el paso del tiempo, Monika vuelve a utilizarlos, sin limpiar, haciendo sucesivas reproducciones donde la porcelana, poco a poco, va limpiando el molde y llevándolo a su esplendor original.

Estas series, el polvo, vidriado sobre la porcelana, nos permite hacer un viaje inverso en el tiempo a través del proceso.

Algunas de estas piezas pasarán a formar parte de la Colección Municipal que poco a poco se va incrementado con las obras de los residentes.